Un ejemplo de este segundo tipo de creatividad publicitaria es la idea que tuvieron los propietarios de Emart, que se plantearon como aumentar las ventas a la hora de la comida, ya que debido a los ritmos productivos del país era una hora que tenían muerta y durante la que no se consumía.
Así que la agencia Cheil ideó una forma áltamente creativa (especialmente por su sencillez) para atrapar a consumidores en la franja horaria situada entre las 13:00 y las 14:00: Un código QR que sólo se activaba entre esas horas debido a
la posición del sol. Así, cualquiera que pasara frente a dicho código QR podía acceder a las ofertas y
comprar directamente desde sus smartphones. Compras que se enviaban diréctamente a sus hogares.
Un ejemplo perfecto de como romper la frontera entre online y offline.